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Bitácora

5 leyes biológicas – aprendiendo desde cero un lenguaje biológico

Rafael Mejía8 min de lectura

Cuando empecé a conocer y escuchar sobre las 5 Leyes Biológicas, me costaba diferenciar lo que era un conflicto emocional de un conflicto biológico. Esto lo he explicado muchas veces, pero quiero dejarlo claro: las emociones por sí solas no enferman. Lo que realmente impacta en el cuerpo es la vivencia de un evento inesperado, vivido en soledad y sin solución inmediata, que genera una reacción biológica. La emoción es la consecuencia subjetiva de ese evento, no la causa directa de la enfermedad.

Resignificar el concepto de enfermedad también fue complicado para mí, porque desde niño y por cultura ya tenía instalado que la enfermedad es cuando el cuerpo falla o se ataca a sí mismo, y que se debe tomar medicina, y eso es lo que cura, sobre todo si estamos “graves”.

Pero cuando me di cuenta de que el cuerpo se adapta y no hay fallas como se nos hacía ver, todo cambió.

Ahora, cuando escucho frases como “mi riñón está fallando”, ya no lo veo igual. En realidad, cuando experimentas síntomas en el riñón, probablemente has vivido algún evento de abandono, de pérdida de líquidos o de no poder poner límites en tu territorio, y eso genera una respuesta biológica. La emoción que experimentas (tristeza, miedo, frustración) es parte de la vivencia, pero no la causa directa.

Si tienes problemas intestinales, no es que tu intestino esté fallando, sino que has vivido situaciones que no puedes aceptar o asimilar, y eso genera una respuesta biológica en tu intestino. El enojo o la frustración que sientes es la consecuencia de ese evento.

Si te preguntas “¿cómo quito mi gastritis?” o “tengo una úlcera y siempre como saludable”, es importante que observes si has vivido un evento de contrariedad, enojo territorial, injusticia o una riña. Tu cuerpo responde biológicamente a ese evento. La emoción es parte de la experiencia, pero no es la causa aislada.

En el caso de la diabetes, el cuerpo te da recursos para enfrentar una situación de lucha o desafío. La glucosa en sangre es una respuesta biológica a la percepción de que tu vida es una lucha o que necesitarás luchar. La diabetes no es el problema, sino la forma en que tu cuerpo responde a lo que vives y percibes constantemente.

Si tienes un mioma, este refuerza tu útero para retener al feto, porque has vivido pérdidas o abortos y tu instinto biológico busca proteger la posibilidad de tener hij@s.

En la artritis autoinmune, la inflamación es la solución biológica al conflicto vivido. Sin embargo, los medicamentos pueden interferir en la reparación, o el proceso puede continuar si sigues en desvalorización.

Cuando escuchas “mi tiroides me está atacando”, en realidad tu tiroides está funcionando perfectamente; responde a lo que vives. Si experimentas impotencia constante y te sientes atrapad@, los conductos tiroideos se estresan. Si tienes hiperfunción, es porque vas a prisa queriendo atrapar un bocado. La tiroides crece porque necesita aumentar su función ante un conflicto intenso. Así, produce más hormonas (T3 y T4) porque estás en una emergencia, no porque el órgano tenga células cancerígenas.

Sobre el cáncer, aprendí que ningún cáncer es agresivo por sí mismo. Lo que puede ser intenso es permanecer en el conflicto biológico. Entre más crece un tumor, más fuerte fue el evento vivido y más intensa será la fase de reparación, que puede ser agotadora. La llamada metástasis, en realidad, es la activación de nuevos conflictos, muchas veces por el miedo a morir (como en el cáncer de pulmón) o por desvalorización (como en el cáncer de hueso).

Si te van a hacer una biopsia para ver si es maligno o benigno, recuerda: si es benigno, es porque el conflicto se resolvió parcial o totalmente. Si es maligno, es porque el conflicto sigue activo.

En cuanto al sistema inmune, no es un batallón de guerra, ni actúa como te lo han enseñado tradicionalmente. Siempre está funcionando correctamente, equilibrando la homeostasis alterada por un evento biológico significativo (DHS). No es que te ataque, sino que responde a los programas biológicos en curso.

Si alguna vez pensaste “me enfermé porque tengo las defensas bajas”, es importante saber que en la vida hay simbiosis. Las llamadas defensas no bajan ni suben de manera arbitraria; todos los procesos son inteligentes y corresponden a la fase biológica en la que te encuentras.

Si te preguntas “¿qué cosa me tomo para curarme?”, te recomiendo primero que tomes conciencia de por qué te enfermaste, es decir, qué evento significativo viviste y cómo lo percibiste.

Si tienes una enfermedad rara que ni l@s médic@s saben qué es, no existen enfermedades raras, sino procesos biológicos que aún no se comprenden o no se relacionan con el evento vivido. Existen médic@s que no conocen la relación entre cada síntoma, cada órgano y los conflictos biológicos. Esto jamás falla. Y también hay médic@s que te atienden máximo 15 minutos sin mirarte a los ojos.

Si te enfermaste después de vacunarte, esto es una afirmación que no se puede comprobar directamente, ya que puede coincidir que estabas cursando un programa biológico y, al vacunarte, resuelves el conflicto y aparecen los síntomas. Hay personas vacunadas más saludables que tú y que yo, que no nos vacunamos, y quizá hasta vivan más.

Si dejaste de comer azúcar porque eso alimenta el cáncer, es importante saber que el cáncer prolifera por comando del cerebro porque hubo o hay un conflicto biológico. Comas o no comas azúcar, el cáncer crecerá para cumplir su propósito biológico. Si recibes quimio o radio, el tumor puede volver a crecer si sigues en recaídas o con el conflicto activo. Lo importante es comprender el proceso, ya que los tratamientos pueden afectar otros sistemas si no se resuelve el conflicto de fondo.


Si tú no conoces o apenas conoces las 5 Leyes Biológicas, ojalá puedas profundizar en serio sobre estos descubrimientos, porque nunca verás la vida igual. Además, vivirás con más libertad y, lo mejor, sin tantos miedos, sobre todo a la enfermedad o al temido cáncer.

Un gran porcentaje de personas en esta sociedad vive comprando enfermedades y creyendo todo lo que se dice sobre ellas, ahogándose en creencias alimentarias, y ahora, muy de moda, pensando que todo es peligroso y te daña. Y otros amigos imaginarios: los parásitos, que claro que existen… pero bueno, espero los comentarios de quienes viven con terror a estos enemigos.

Recuerdo que la primera vez que escuché: “tienes un conflicto de escupir el bocado o atrapar el bocado”, y pensaba: ¿esto qué quiere decir? Son términos que jamás escuchas, y menos en una consulta médica.

¿Te imaginas al médic@ decirte:

“Tienes hipertiroidismo porque te sientes incapaz de alcanzar o atrapar un bocado”.

“Tienes amigdalitis porque quieres escupir un bocado”.

“Tienes enfermedad de Crohn por un enojo indigerible y estás percibiendo inanición”.

“Tienes otitis constantemente en tu oído izquierdo porque no quieres darle crédito a un bocado auditivo”.

Y peor aún cuando escuchas que:

El VPH aparece por haber vivido una frustración sexual.

Tu dermatitis es por un conflicto de separación de contacto.

Y que si estás teniendo sangrados en algunos procesos de cáncer es porque ya estás en fase de reparación.

Esto me rompía la cabeza, porque en ninguna parte escuchas que el cáncer no es malo, sino un proceso inteligente, con lógica, creado por la misma naturaleza.

Pero claro, décadas de programación y publicidad sobre que el cáncer se propaga a otros órganos sin sentido, y que tus enfermedades son causadas por bacterias, virus, mala alimentación, genética o porque a cierta edad es normal tener esa enfermedad.

Pero jamás nadie nos decía que la psique y el cerebro están participando en todo lo que conocíamos como enfermedad.

Cuando escuché que el cerebro hace registros y controla cada órgano y tejido de tu cuerpo, me pareció muy lógico. Y, al mismo tiempo, dejé de subestimar a la naturaleza y verla como incoherente.

Y bueno, Hamer, en la 5ª Ley Biológica, lo deja clarísimo:

Todo tiene un propósito, y ese propósito no tiene nada que ver con tu sistema de creencias o valores. La naturaleza no actúa por azar. Y parte de nuestra naturaleza es sobrevivir… y también morir.

Pero qué belleza sería irnos cuando la madre naturaleza lo indica, y no conectad@s a cantidad de químicos, que sabemos en gran parte cómo termina esto.

No quiero demonizar a la medicina convencional. Me escuchan miles de personas y veo cómo se malinterpreta muchas veces lo que decimos. La medicina convencional tiene cosas muy productivas. Much@s médic@s también tienen la intención de ayudar.

Si no conoces las 5 Leyes, es lógico que pensarás lo peor, quizá de mí o de lo que escribo. Pero no puedes opinar de algo que realmente no conoces y que tampoco has experimentado en ti.

Los libros de Hamer son gratuitos. Hasta el cansancio les digo a la gente:

¡Bájenlos en Google!

Y me salen con que no pueden.

Hay cantidad de grupos de much@s divulgador@s.

Por favor, sigue buscando. Esto es un tesoro.

Y si algo te ofendió de lo escrito, te recomiendo reírte. Es una buena medicina.

Mejor que andar viendo qué enferma y qué no.

Con afecto,

Rafael Mejía.

Contenido exclusivamente educativo. No es consejo médico ni sustituye la valoración de un profesional de la salud. Solo para mayores de 18 años.

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