
Las dietas saludables, el ejercicio y un estilo de vida saludable son sólo un 10 ó 20 % importantes para tu salud. El 90 % es conocer las leyes de la naturaleza, y también eso se podría ahorrar si escucharas más a tu instinto biológico o le pusieras más atención.
Cuando hablo sobre esto, muchas personas se molestan y lo primero que dicen es: “¡Claro que la alimentación importa!” Y sí, pero te vuelvo a repetir: no es lo más importante. Si tú comes “mal” es porque tampoco te has alineado a tu naturaleza y ya subyacen conflictos biológicos.
Es como el alcohólico: no toma porque el alcohol sea el problema, toma porque en esa persona subyacen varios conflictos que lo llevan a usar el alcohol para escaparse momentáneamente de su realidad conflictiva, que quizá viene desde la niñez.
Somos más percepción que cuerpo. Somos más percepción que creencias. Somos más percepción en todo sentido. Pero nos identificamos tanto con el cuerpo y lo que vemos a nivel materia o síntomas que nos es difícil comprender que la percepción modula y afecta nuestro plano físico.
Todo lo que sucede como enfermedad o síntoma es efecto de algo que no estamos acostumbrados a ver: la correlación psique-cerebro-órgano. Esta triada es el punto de partida para afinar lo que tenemos que afinar.
Hoy quieres arreglar el foco del carro que te dice que le falta aceite o que tiene una falla interna, pero el foco es solo un indicador de que algo anda en desequilibrio. Nuestro cuerpo es igual.
Tu médico te dice que el tumor es maligno y encima hacen una biopsia para “determinarlo”, cuando simplemente una biopsia es para afirmar si hay una mitosis (reproducción de células). Y, como ya lo hemos explicado, ese crecimiento tiene un propósito. No es maligno ni benigno. Esos términos en la naturaleza no aplican, ya que en la naturaleza hay adaptación.
Un tumor crecerá y tiene un límite siempre y cuando se resuelva el conflicto biológico.
Ejemplo: si tienes un adenocarcinoma en el endometrio es porque hay una situación donde estás sometida y conflictuada con una pareja o un hombre en un contexto desagradable, de maltratos o con contenido sexual. Mientras no rompas esa situación, ese crecimiento en el útero seguirá, así como los sangrados abundantes y constantes.
Un linfoma de Hodgkin es la fase de reparación de la vía linfática por una desvalorización. Antes de que aparezca el linfoma, primero hubo una necrosis en los tejidos para optimizar la función de eliminación por el conflicto de desvalorización. Una vez resuelto el conflicto, el linfoma lo único que va a hacer es reparar esas necrosis y, para ello, debe crecer e inflamarse.
Cuando vives un conflicto de frustración sexual de tu pareja —porque no te eligió, te fue infiel o no pudiste aparearte o sentirte segura en esa relación—, ese evento para el cerebro es un conflicto biológico y ordena una ulceración en el cuello del útero para ampliar la entrada o separarse de ese macho.
Si eres diestra, además puede bajar tu estrógeno, afectar tu ciclo menstrual, ponerte más masculina y agresiva. A esto le llamamos un estado maníaco.
Esa ulceración que se genera no es por el VPH. Al contrario, el VPH ayuda a reparar esa ulceración. Entonces cambia todo el paradigma sobre las enfermedades. Ni tienes VPH por contagio, ni mucho menos fue por cualquier cosa que te inventan por todos lados y lo peor que estan vacunando a las niñas con una vacuna que no tiene sentido alguno, entiende los virus jamas son responsables de la enfermedad y tampoco las bacterias.
Hoy vivimos en una confusión: la información sobre las enfermedades es brutal. Pero la enfermedad tiene una sola causa: el DHS, ese evento conflictivo que debes resolver o evitar recaer en él.
Lo vivimos a nivel percepción y nos impacta generando un estrés en los tejidos, ulcerándolos, paralizando alguna función o aumentando un crecimiento celular (tumores).
Por eso, comas lo que comas, no se puede evitar un crecimiento celular (cáncer).
Si tienes un carcinoma en la mama no es por genética, ni por azar, ni por malos hábitos, ni mucho menos por exceso de azúcares.
Tienes un carcinoma ductal porque eres una hembra femenina cuya naturaleza es la conexión al nido y al grupo. Por eso, cuando te separas y lo vives de forma traumática e inesperada, el cerebro ulcera el ducto de tus mamas —que es donde pasa la leche—.
Esta fase de conflicto es asintomática, pero mientras sufres esa separación, el conducto se ulcera para que pase más leche.
Cuando solucionas el conflicto de separación parcial o totalmente, ese conducto galactóforo debe rellenarse de nuevas células. Entonces aparece un carcinoma ductal para rellenar y cicatrizar el conducto. Obviamente se inflama, pica, hay sensación de escozor y mucho cansancio. Esta es una fase curativa.
Hemos demostrado cuántas mujeres que comprenden estas Leyes Biológicas y confían en su cuerpo reducen y terminan con el proceso, que hoy, en nombre de la “ciencia”, se interrumpe con pseudotratamientos como la quimioterapia.
Encima llenan a los pacientes de miedo con sus insensatas palabras. Muchos médicos, con su poder de bata blanca, destrozan anímicamente a los pacientes, creándoles más conflictos.
Veo mujeres dejando el azúcar por completo, desvalorizándose y afectando sus huesos. Y, desde la ignorancia, los que se supone que deberían saber sobre el cáncer les dicen a los pacientes que el cáncer “se riega” o “se esparcirá” por otros órganos.
Eso es mentira: cada tumor nuevo o proceso de cáncer es un nuevo conflicto que generalmente se activa por iatrogenia o por ignorancia de la misma medicina.
El cáncer tiene una sola causa: el conflicto biológico.
Entiende que lo que tienes que sanar es tu percepción de la situación y alinearla a lo que la naturaleza busca: la vida.
Preguntas Clave:
- ¿Cómo vas a recuperar la vida intoxicando a tu cuerpo con tratamientos tan agresivos?
- ¿Cómo vas a salir adelante si ya no puedes dormir porque te compraste la idea de que tu enfermedad es maligna y te quedan pocos meses de vida?
Esto estresa a tu cuerpo y te quita energía.
¿Cómo vas a salir adelante si quitas carbohidratos que son energía para tu cerebro?
Los carbohidratos, sean refinados o complejos, ninguno afecta a los tumores ni mucho menos dejará de crecer si los dejas.
- ¿Cómo ayudarte a mejorar si tampoco tomas decisiones para no recaer en tu conflicto?
- ¿Cómo ayudarte si sigues yendo a esos tratamientos que ni te han ayudado y cada día estás peor, y no entiendes que tu cuerpo es el que va a hacer la mayoría de la sanación, pero la interrumpes con tantos fármacos?
La Percepción es la Clave
La percepción que tengas sobre tu situación debes analizarla y también tener nociones de las 5 Leyes para saber si tu enfermedad es una fase de reparación que no termina porque recaes en el conflicto, o una fase activa porque estás en un conflicto sin salida.
Es hora de que resignifiques toda la forma en que has visto las situaciones que te ponen mal, o simplemente te alejes. La gente quiere pasos a seguir para resolver conflictos.
Por favor, dejen de meter tanta mente y escuchen lo que sienten. Ningún animal pide ayuda para resolver sus conflictos.
La sociedad antibiológica en la que vivimos está generando cada día más conflictos, incluso en las mascotas.
Nuestra mente molesta con pensamientos destructivos, de culpa y de miedo, pero son solo avisos de que debes poner acción en tu vida.
Si cambia tu entorno, también cambia tu mente.
No se trata de cambiar la mente con voluntad. La fuerza de voluntad no tiene sentido usarla, porque la voluntad se expresa sin esfuerzos y es cuando todo empieza a sincronizar.
Aun así, la vida tendrá desequilibrios, pero cada conflicto es para crecer.
Cada vez que pierdes una relación es para mejorar la relación contigo y aprender de lo que viviste y tus errores. Cada vez que aprendes dejas información a la especie.
Cada vez que rompes tus barreras cambia tu visión ante el mundo, pero esas barreras son impuestas por otros que ni siquiera saben nada de tu vida.
Vemos a una sociedad desesperada por evadir el dolor, el trauma y el sufrimiento. Por eso tantas drogas, sectas, religiones.
Claro que el dolor no es cómodo, pero es como se logra la transformación. Una cosa es dramatizar el dolor y otra sentirlo con todas tus agallas, confiando en que se viene lo inimaginable.
Estás solo en esta realidad. Digo “solo” porque nadie está en tu cuerpo más que tú, y esa conexión contigo mismo es la única que te pondrá en coherencia para seguir descubriendo experiencias en la vida.
El potencial de tu biología es poderoso, pero entregas tu energía vital al diagnóstico, al miedo y a las ganas de estar mal.
Nadie sana a nadie. El cuerpo, desde que tienes un conflicto o varios, está generando adaptaciones para sobrevivir. Después, ese desgaste necesita repararse, y lo hace con dolor e inflamación.
Entre más notorios son los síntomas, más fuertes o intensos han sido tus conflictos.
Sin duda, esta nueva medicina te hace libre.
Pero la libertad requiere autoconciencia, autorreferencia y responsabilidad.
Quien no quiere ser libre busca culpables: al VIH, al sistema inmune, a las bacterias, a la genética, y algunos hasta a entes negativos.
Somos los reyes de la justificación, y el que se justifica está perdido. Ya no es apto, y quien no es apto, tarde o temprano cae.
Cómo Cambiar la Percepción
Si tienes una enfermedad autoinmune, recuerda: nada en la naturaleza es azaroso ni comete errores.
Percibes que tus conflictos son los que te atacan, pero jamás tu cuerpo. El cuerpo solo se protege ante las situaciones que vives de desvalorización, separación y abandono.
Cuando este se “enferma” o manifiesta síntomas es el mismo cuerpo intentando sanarse.
Pero, como tienes la percepción y el miedo de que tu cuerpo te va a afectar más porque así te lo dijo un médico, entonces lo agredes con químicos.
Tu cuerpo es tan poderoso que aguanta ese ataque y se sigue adaptando.
En pocas palabras: entraste en un círculo vicioso con tu enfermedad por el simple hecho de tener una percepción distorsionada.
Aprende a tener una percepción que te convenga para seguir en el juego.
Ejemplos de Percepción
Percepción de que ciertos alimentos te hacen daño:
Esa percepción genera automáticamente una respuesta en tu cerebro, y este genera adaptaciones ante esos alimentos, percibiendo que pueden ser una amenaza.
Esto puede generar exceso de acidez e inflamación para eliminar ese “bocado enemigo”, parálisis en la musculatura del esófago (“esto no lo debo tragar”), diarreas (“este bocado es indigerible”).
Mientras tanto, hay personas que comen esos mismos alimentos y van perfectamente al baño.
Percepción de contagio:
No existen los contagios, pero observa cómo tienes miedo al contacto cuando estás con una persona, en el ámbito sexual o ante una enfermedad respiratoria.
Recuerda cuántas veces te lavaste excesivamente las manos o cómo, a lo largo de los años, has tenido el condicionamiento de que las enfermedades se pegan.
Esto es absurdo: si existieran los contagios, ya nos habríamos extinguido como especie.
Cada vez que percibes invasión o contacto no deseado, la biología pone en marcha mecanismos inteligentes.
Si me siento amenazado, se van a ulcerar los bronquios para meter más oxígeno y poder enfrentar la situación.
Imagina en pandemia: separan a todos y nos dicen “guarda distancia”. Ningún mamífero en la naturaleza se separa. Nosotros somos los únicos que nos compramos ese cuento.
Imagina que un médico te dijera que tienes VIH sin siquiera haberte hecho los exámenes, pero resulta que te inventara aunque fuera mentira que saliste 0+ con su poder de la bata blanca te expresa que estas infectado tremendo shock!
Si te lo crees, podrías activar un miedo a morir que luego te llevaría a una tuberculosis, a desvalorización que afecte tu médula ósea o tu sangre, y a vivir preocupado, sintiéndote agredido, activando síntomas en la piel y en tu sexualidad, el VIH jamas se aisló una cosa es ser 0+ y eso no tiene nada que ver con una contagio, pero eso lo explicaremos en los talleres.
Conocer las Leyes de la Naturaleza y el poder de la percepción no tiene precio, empoderar y deja de comprar enfermedades por todos lados.
📍 Estaré en Monterrey este 18 y 19 de octubre de 2025, impartiendo un taller presencial de las 5 Leyes Biológicas, donde aprenderemos por muchas horas lo más importante sobre la correlación PSIQUE-CEREBRO-ÓRGANO.
Saldrás del miedo a las enfermedades y comprenderás los procesos.
El último día hablaremos de trastornos de la personalidad y Constelaciones Cerebrales, un tema apasionante que te hará ver la vida de otra forma.
Si estás en otra ciudad o país, podrás ver el taller vía Zoom, en vivo o grabado, desde la comodidad de tu casa.
Horario: 9:30 am a 6:00 pm.
Debajo te dejo enlaces para información online o para asistir presencial en Monterrey.
👉 Si quieres saber más sobre las 5 Leyes Biológicas, deja tu correo en la web: www.rafamejia.com
¡Te esperamos!
Con cariño,
Rafael Mejía
P.D. Si te ha servido este recurso, déjame un comentario y coméntame que tema quieres que trate en las siguientes publicaciones.
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